machi negativo/color 

Video Instalación / Super 8mm- Digital.

2017

Muestra Colectiva : SAM Seminario de Artes Mediale “ INTERSECTA” Santiago de Chile 

Un proyector análogo Super 8 mm en loop proyecta un negativo de un film y un proyector digital proyecta el positivo del mismo.

Este film es un registro documental realizado en Super 8mm, de una Machi Mapuche y un hombre de ascendencia africana, en las pirámides de Teotihuacán, México, en el año 2016.

Un dialogo sobre las temporalidades  de la imagen y la tecnología en un formato casi obsoleto, de una cultura milenaria en la época contemporánea, visitando las ruinas  de una de las mas grandes ciudades prehispánicas de Mesoamérica. Síntomas de encuentros y descuentos  culturales vigente e incesante.

El encuentro entre  dos culturas no hubiese sido lo mismo si esos dos mundos que se encontraban eran los pueblos negros y los pueblos indigenas. Que habría surgido intercambios de conocimiento en esa reunión de las pirámides de Teotihuacán sin la existencia de Hernán Cortés o de Cristobal Colón. Cuantos Príncipes africanos y  Machis hubieran gestado otro mestizaje. Cómo se contaría esa historia? Habrían querido poseerse y conquistarse? Se les hubiese cruzado por la cabeza matarse entre ellxs e imponerles sus lenguas, su cultura, su rituales? Cómo serían hoy los pueblos de ese encuentro pacífico? Los migrantes haitianos, colombianos, y nigerianos, senegaleses, bolivianos, peruanos, serían …. hermanxs?…

Quizá ese encuentro mediado, era el nuevo encuentro que no nos dejaron ver mirando un futuro de elegancias que no nos pertenecían, de futuros que no nos convenían. Espejitos de colores, espejismos de progreso. Hoy nos acerca y nos enfrenta la historía que no fue, el pasado que miramos con los mismos ojos. Colonizados nos acercamos para visitar las ruinas, las memorias de pueblos que se auto destruyeron. Pero seguimos ahí en busca de respuestas, tratando de develar el enigma de los restos, creyendo en lo humano , en el encuentro, en los medios y en la historia.

Cómo si todxs ellxs fueran portadores de algún mensaje que desconocemos, un mensaje que nos alivié de saber que somxs también, lxs grandes depredadores, lxs constructores de nuestros propios relatos, de nuestra propias muertes y de las ajenas. Qué somos las máquinas, que nuestras imágenes están ahí solo porque ellas pueden reproducirlas, con su lado positivo, y su negativo. Nuestra existencia  es la imagen, mediada, alterada, registrada, inventada. Sin tiempo ni espacio verdadero.

El gesto anacrónico de los formatos y las materialidades nos acercan  a la fantasmagoría de la imagen, a la latencia y a la impremanencia , también de lx humanx.